Escuer y Bernal

20 de agosto de 2009

AMNESIA

Nina Femat


La oficina está vacía. Nadie sabe que me escondí en el baño y esperé a que se fueran. Nadie sabe que me robé las llaves y ahora puedo abrir cajones ajenos y enterarme de secretitos. Primero, claro, el cajón de mi jefe: hasta arriba un sobre cerrado, me lo llevo. Luego los escritorios de mis compañeros: en todos encuentro sobres amarillos, sospechosamente cerrados. ¿Lo demás? engrapadoras, clips, lápices, aburridos objetos de oficina. Salgo sigilosa, abrazando los sobres, mi corazón late veloz. Un taxi me lleva a casa.


Son 137 fotos en total, en todas aparezco yo, yo pintarrajeada como payaso, bailando en bikini y con casco de vikingo, hurgándome la nariz, disfrazada de gatúbela, haciendo señas obscenas… No recuerdo nada.


Comienzo a redactar mi carta de renuncia.