Escuer y Bernal

1 de junio de 2009

SENTENCIA

Edilberto Aldán


Si no eres alguien, eres de alguien, pensó, complacido de encontrar la sentencia perfecta. Dicha con desprecio lastimaría el orgullo del peor enemigo; con otra entonación y si se acompaña de una caricia, queda grabada a fuego en la memoria del aprendiz o el hijo; a media voz en el momento preciso es el acta que declara la sumisión amorosa.

La satisfacción se diluyó instantánea al recapacitar en la necesidad del otro para ser alguien, sin nadie a quien dirigirse, se descubrió palabrería y artificio.

En un intento por no abandonarse al miedo recapituló Si no soy, significa que pertenezco a alguien.

Y esperó.

No era alguien, ni de alguien. Las palabras con que se descubrió protagonista de una historia sin conflicto tampoco le pertenecían. Estaba solo.